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Los cajeros automáticos deberán informar desde el
30 de octubre de forma obligatoria de las comisiones máximas
que pueden aplicar en las extracciones de efectivo y tendrán
que permitir a los usuarios desistir de la operación si
no están conformes con el cargo.
A ello obliga la Orden Ministerial "sobre transparencia de
los precios de los servicios bancarios prestados mediante cajeros
automáticos".
La nueva normativa establece que las entidades pueden colocar un
cartel al lado del cajero, en lugar de un mensaje en la pantalla,
para informar de la comisión exacta que cobran a los usuarios
de sus propias tarjetas.
En el resto de los casos, es decir, cuando la tarjeta no haya sido
emitida por la entidad propietaria del cajero o no sea de la misma
red -Euro 6000, 4B o Servired-, deberá aparecer en la pantalla
la información sobre la comisión máxima y
la red de comercialización en la que se está realizando
la operación.
Para cumplir estos dos últimos supuestos, la Orden Ministerial
da otros seis meses de plazo a las entidades financieras, es decir
hasta mayo próximo, aunque mientras tanto los cajeros tendrán
que advertir al usuario que la operación que realiza puede
tener un coste.
Las entidades tendrán, además, que comunicar a sus
clientes con una periodicidad, al menos mensual, las comisiones
y otros gastos adicionales cobrados por las operaciones realizadas
en cajeros automáticos. |
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